Cuando lo perfecto deja de serlo
Esos vínculos, espacios y trabajos que alguna vez fueron nuestro lugar ideal, pero que, con el tiempo, dejaron de tener sentido.
No es que se haya roto.
No es que haya dejado de tener valor.
Es simplemente que ya no encaja.
La vida es cambio. Y aunque nos gusta pensar que ciertas cosas serán para siempre, la verdad es que evolucionamos. Lo que nos sostenía hace años no siempre puede sostenernos ahora. No porque haya perdido calidad, sino porque ya no corresponde a la persona en la que nos hemos convertido.
-
A veces es una amistad que ya no comparte tus mismos intereses, aunque siga existiendo cariño.
-
A veces es un trabajo que te dio estabilidad, pero ahora te asfixia con su rutina.
-
A veces es una ciudad que antes te ofrecía oportunidades, pero hoy te limita el horizonte.
Aceptar esto no es traición, es ser honestos. Aferrarnos a lo que ya no encaja por miedo a soltarlo es como intentar usar un zapato que nos queda pequeño: nos lastima, nos impide caminar y, al final, nos roba la capacidad de avanzar.
El verdadero acto de amor, hacia uno mismo y hacia los demás, es reconocer que la etapa ha terminado, agradecer lo vivido y dar el paso hacia lo que sí nos hace sentido ahora, lo que nos llena y nos hace feliz ahora.
Porque crecer no es romper; crecer es reacomodar las piezas de nuestra vida para que el puzle vuelva a tener sentido.
Si estás en un momento de tu vida en el que algo ya no encaja, atrévete a mirarlo de frente. Pregúntate si lo retienes por amor o por costumbre. Y recuerda: soltar no siempre es perder, muchas veces es abrir espacio para lo que realmente necesitas hoy.
Excelente y siempre tan asertiva 🩷
ResponderEliminar¡Muchas gracias por tus palabras! 🩷 Me alegra mucho saber que el contenido te resulta útil y acertado. Comentarios como el tuyo motivan a seguir creando y compartiendo con cariño y dedicación.
ResponderEliminar