¿Estamos viviendo o solo existiendo? Estamos en un mundo donde todo parece ir a toda velocidad, donde los días se sienten como segundos y las semanas se evaporan entre la rutina y las obligaciones, me surge una pregunta fundamental: ¿estamos viviendo realmente o simplemente existiendo? La pandemia nos enseñó la fragilidad de nuestra existencia y la importancia de detenernos, aunque sea por un momento, para reflexionar sobre qué estamos haciendo con nuestro tiempo. Sin embargo, una vez que regresamos a la “normalidad”, ¿realmente aprendimos algo o volvimos a un ciclo interminable de producción, consumo y agotamiento? Vivimos en una era donde cada minuto parece un recurso más valioso que el dinero. Nos obsesionamos con la productividad, con llenar nuestra agenda de actividades, y olvidamos que el tiempo no es renovable. Estanos en a una desconexión profunda con nosotros mismos y con las personas que amamos. ¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste una comida sin mirar tu telé...