Nostalgia y esperanza Amante de la Navidad, la época del año que más esperaba de niña y aún de adulta me emocionaba. La Navidad es un tiempo de alegría, unión y tradiciones que despiertan el espíritu de familia. Sin embargo, para millones de venezolanos, estas fiestas también traen un peso especial: la nostalgia de los seres queridos ausentes y la lucha diaria que acompaña la migración forzada. En medio de estas emociones contrastantes, encontramos formas de mantener viva la esperanza y celebrar desde la distancia. En la última década, más de siete millones de venezolanos hemos dejado el país en busca de un futuro mejor. Familias enteras se han fragmentado, dejando hogares vacíos y mesas incompletas durante la Navidad. Para quienes se quedan, la silla vacía de un hijo, un hermano o un amigo es un recordatorio constante de la crisis que nos separó. Para los que emigramos, las celebraciones también están cargadas de retos. En tierras extranjeras, enfrentamos la dificultad de ada...